Hace ahora próximamente cinco años daba cuenta en Mangas Verdes del trabajo excepcional que desarrollaba el fotógrafo sueco Erik Johansson, rastreando vías de creación que sencillamente podríamos encuadrar dentro de las corrientes pictóricas del surrealismo de la 1ª mitad del pasado siglo. Hoy me he vuelto a suceder por